
Iban a toda velocidad por el centro de Madrid. Luis conducía hacia el juzgado, no tenían apenas tiempo...con las prisas se les había olvidado coger el casco pero el caso requería urgencia.
Pedro no estaba apenas nervioso porque llevaba el caso bien preparado, estaba más preocupado por el trayecto en moto, por el miedo que tenía de caerse y por el poco tiempo que tenían para llegar.No estaba acostumbrado a ir en moto y mucho menos a esa velocidad.
Luis había sido citado como testigo en un caso de asesinato en el que acusaban a su novia María. Todo había sucedido hace 3 meses, una mañana fría y lluviosa. María compartía piso con dos compañeras de trabajo, pero estaba pensando en irse a vivir con su novio. Últimamente discutía mucho con una de sus compañeras de piso, que no les ayudaba nada y además no pagaba el alquiler, además era una persona que no sabía convivir con los demás. Por eso Belén, que así se llamaba la compañera, se había tenido que ir de casa de sus padres que ya no la aguantaban más.
María llegó empapada del trabajo y al abrir la puerta le extrañó encontrarla abierta. La escena que encontró dentro la dejo aterrorizada...En el suelo del salón se encontraba Marta su otra compañera de piso, no se movía ni respondía a sus gritos. Ella lo primero que pensó fue que podían haber entrado a robar, pero luego se dio cuenta de que no había desorden, estaba todo en su sitio.
Llamó corriendo a la policía, a una ambulancia, a Belén y a su novio...
Belén había hablado con la policía y les había dicho que la culpable era María, que ella había visto como la había asesinado tras una fuerte discusión...
Luis y Pedro dejaron la moto a la entrada del juzgado y entraron a toda prisa en la sala.
El juicio iba a comenzar. Después de una larga hora de juicio le tocó testificar a Luis. Este había conseguido grabar una conversación con Belén donde ésta confesaba que había acusado a su novia porque la odiaba, y que la culpable era ella porque quería quedarse con el piso. Pedro había conseguido que el juez admitiera está cinta como prueba, pero éste necesitaba escuchar la historia de boca de Luis para comprobar que no había contradicciones. Después de una hora de juicio María quedó absuelta y Belén fue condenada a veinte años de cárcel...
De pronto sonó el timbre de la puerta. Era Pedro con una botella de vino en la mano y una sonrisa muy amplia. Igual de contentos lo recibieron María y Luis que estaban estrenando su nueva casa. Habían decidido irse a vivir juntos, y querían celebrarlo con Pedro. Él también tenía algo que celebrar lo habían hecho socio del bufete de abogados donde trabajaba gracias a ganar este caso.
Pedro no estaba apenas nervioso porque llevaba el caso bien preparado, estaba más preocupado por el trayecto en moto, por el miedo que tenía de caerse y por el poco tiempo que tenían para llegar.No estaba acostumbrado a ir en moto y mucho menos a esa velocidad.
Luis había sido citado como testigo en un caso de asesinato en el que acusaban a su novia María. Todo había sucedido hace 3 meses, una mañana fría y lluviosa. María compartía piso con dos compañeras de trabajo, pero estaba pensando en irse a vivir con su novio. Últimamente discutía mucho con una de sus compañeras de piso, que no les ayudaba nada y además no pagaba el alquiler, además era una persona que no sabía convivir con los demás. Por eso Belén, que así se llamaba la compañera, se había tenido que ir de casa de sus padres que ya no la aguantaban más.
María llegó empapada del trabajo y al abrir la puerta le extrañó encontrarla abierta. La escena que encontró dentro la dejo aterrorizada...En el suelo del salón se encontraba Marta su otra compañera de piso, no se movía ni respondía a sus gritos. Ella lo primero que pensó fue que podían haber entrado a robar, pero luego se dio cuenta de que no había desorden, estaba todo en su sitio.
Llamó corriendo a la policía, a una ambulancia, a Belén y a su novio...
Belén había hablado con la policía y les había dicho que la culpable era María, que ella había visto como la había asesinado tras una fuerte discusión...
Luis y Pedro dejaron la moto a la entrada del juzgado y entraron a toda prisa en la sala.
El juicio iba a comenzar. Después de una larga hora de juicio le tocó testificar a Luis. Este había conseguido grabar una conversación con Belén donde ésta confesaba que había acusado a su novia porque la odiaba, y que la culpable era ella porque quería quedarse con el piso. Pedro había conseguido que el juez admitiera está cinta como prueba, pero éste necesitaba escuchar la historia de boca de Luis para comprobar que no había contradicciones. Después de una hora de juicio María quedó absuelta y Belén fue condenada a veinte años de cárcel...
De pronto sonó el timbre de la puerta. Era Pedro con una botella de vino en la mano y una sonrisa muy amplia. Igual de contentos lo recibieron María y Luis que estaban estrenando su nueva casa. Habían decidido irse a vivir juntos, y querían celebrarlo con Pedro. Él también tenía algo que celebrar lo habían hecho socio del bufete de abogados donde trabajaba gracias a ganar este caso.
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