Aquel día amaneció helado
llovía, hacía frio y estaba nublado.
Yo quería salir con mis amigos
pero no tenía paraguas ni abrigo.
Me llené de angustia y de pena
y no tenía mi mente serena.
A mi vecina pedí ayuda
y mi preocupación hizo suya.
Cogimos el coche sin demora
y llegamos en media hora.
Sin saber como había sido
mi tristeza había desaparecido.
Ahora reinaba la alegría
muy feliz yo me sentía.
Gracias a una buena acción
se había ido mi preocupación.
Lo que parecía complicado
de repente se había solucionado.
Con ayuda,apoyo y cariño
la vida es un juego de niños.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)